miércoles, 7 de mayo de 2008

Subida de precios en los ereales como consecuencia de los biocombustibles


La escalada del precio del arroz supone un nuevo manantial de ingresos para Tailandia y Vietnam, los mayores exportadores, pero para el resto de los países de Asia que son importadores, es como una bomba de relojería que amenaza con desatar el caos social. En Filipinas o India, pocas cosas son más importantes que el arroz , alimento básico de la dieta de miles de millones de asiáticos que se quejan de que cada día les cuesta más dinero alimentarse.

La subida de los precios del arroz es mayor que la que registran el trigo, la soja y otros productos básicos, A principios del pasado enero, el precio del arroz tailandés, que es el de referencia mundial, era de unos 400 dólares la tonelada, un mes después aumentó cien dólares, y en la actualidad rebasa los 700 dólares por tonelada, 0,44 euros por kilo.

"El arroz es un producto extremadamente sensible para cualquier gobierno. Sin ninguna duda el progresivo aumento del precio espoleará disturbios sociales y la inestabilidad política", advirtió Loren Lagarda, presidenta del Comité de Asuntos Económicos del Senado de Filipinas, uno de los países que mayor cantidad importa.

"el precio final al detalle está a un euro o poco más, y con un kilo comen diez personas".


OPINIÓN PERSONAL

-Este es un tema muy característico en la especulación de las multinacionales, que en vez de ser solidarios, ser cautos y no comprar en demasía, hecho que provoca una subida de precios masiva, comprar a destajo para que no les pille la subida de precio.

Partiendo de la base de que las multinacionales no van a cesar de comprar y comprar cereales, se puede predecir o más bien anunciar, que los países subdesarrollados, los cuales se alimentan principalmente de estos alimentos van a pasar grandes épocas de hambrunas, por consiguiente, y puesto que va a ser este un muy buen negocio, los países pobres que se van a quedar sin comida, y cuyos territorios están repletos de esos pocos bosques que quedan en pie, van a empezar a talar sin compasión para poder engancharse a este negocio explosivo, el cual parece que no va a parar de subir, los cereales.